Trastornos alimentarios en hombres 2

Trastornos alimentarios en hombres

Los trastornos de la conducta alimentaria se han asociado generalmente a mujeres, y aunque los datos estadísticos estiman que la población femenina es más susceptible de desarrollar dificultades en la conducta alimentaria, no se puede pasar por alto el incremento de casos que están apareciendo en hombres y la tendencia a ignorar los síntomas alimentarios en hombres como consecuencia de los estereotipos de género que peligrosamente tenemos normalizados.

¿Por qué se detectan menos casos de TCA en hombres que en mujeres?

Existen diferentes explicaciones que podrían dar luz al hecho de porque existen más casos de trastorno alimentario en mujeres que en hombres. La mayoría de estudios hasta la fecha muestran que por cada 10 mujeres diagnosticadas con TCA, se diagnostica 1 hombre. Estudios recientes plantean la posibilidad de que las cifras sean erróneas y estemos hablando de que en torno a un 25% de las personas que sufren problemas en su conducta alimentaria sean hombres.

1. Factores de presión social

La idea de que los trastornos alimentarios afectan menos a los hombres que a las mujeres tiene sentido si tenemos en cuenta el contexto social en el que nos encontramos. Los hombres generalmente están menos sometidos a las presiones sociales y a la influencia de los medios de comunicación y las redes sociales sobre la silueta corporal y los hábitos alimentarios

2. La investigación en trastornos alimentarios

La percepción desde hace años de que los trastornos alimentarios son un problema mayoritariamente femenino ha influido de manera notable en que los estudios de investigación no presten especial atención a la población masculina e irremediablemente a trasladar esta escasa preocupación a la población general, aumentando la falsa creencia de que los hombres no sufren trastornos alimentarios.

3. Criterios diagnósticos

Los criterios diagnósticos y la descripción de síntomas que se ha hecho han puesto el foco principalmente en aspectos como la preocupación por el peso y la figura, así como en métodos de control de peso más comunes en las mujeres, pasando por alto aspectos más presentes en población masculina como son la atención a la grasa corporal, la búsqueda de aumentar volumen muscular, la fuerza, la resistencia…

4. Gestión emocional

Trastornos alimentarios en hombres 2

Las emociones básicas son universales y están presentes, salvo patologías psiquiátricas graves, en todos los seres humanos con independencia de su raza, género o sexo. Sin embargo, la gestión y expresión emocional varía mucho dependiendo de la educación que hayamos recibido.

Desde muy pequeños, los hombres son educados a nivel social en la fuerza, resistencia y valentía, rechazando o invalidando las muestras de debilidad o vulnerabilidad.

Pedir ayuda se ha asociado de manera errónea a ser un signo de debilidad y en este contexto muchos hombres prefieren ocultar sus dificultades y “aguantar” antes que pedir ayuda. Este ocultismo del malestar en el género masculino dificulta poder encontrar otros hombres que estén viviendo lo mismo y motiven a otros a pedir ayuda y decidir romper con el circulo vicioso al que te lleva el trastorno alimentario.

5. Ideales de belleza

Los cánones de belleza a los que somos sometidos desde la infancia hombres y mujeres son sustancialmente diferentes y tienen una gran influencia en el desarrollo de trastornos alimentarios.

Mientras que el género femenino es sometido a ideales irreales de belleza que les empujan a llevar a cabo estrictas dietas y rutinas dictatoriales para mantener figuras alejadas de la realidad del cuerpo de una mujer, los hombres son idealizados con cuerpos voluminosos y una musculatura definida, muy asociada a la valentía y fortaleza de la que hablaba anteriormente, donde las conductas alimentarias más señaladas como perjudiciales no tienen cabida.

Los hombres también lloran

A pesar de que existen características similares en un trastorno alimentario en hombres y en mujeres existen ciertas conductas propias del género masculino que son aceptadas socialmente y obtienen reconocimiento pero que tras de sí pueden ocultar altas exigencias y un fuerte sentimiento de culpa si no se siguen las rutinas alimentarias y deportivas que se marcaron.

  • Rutinas de deporte rígidas que dificultan mantener relaciones sociales fuera del círculo deportivo
  • Alimentación restrictiva basada principalmente en nutrientes que favorecen el mantenimiento del musculo
  • Evitación de actos sociales donde implique comer alimentos que están fuera de la rutina alimentaria
  • Pensamientos obsesivos relacionados con la forma física y la figura
  • Distorsión de la imagen corporal, que lleva a la persona a compararse constantemente con otros cuerpos
  • Utilización de anabolizantes o esteroides para acelerar el crecimiento del músculo

La escasa conciencia social ante estas y otras conductas peligrosas, sumado a la dificultad de muchos hombres para pedir ayuda hace que los trastornos alimentarios en hombres puedan mantenerse ocultos durante años, dificultando de este modo para allegados y profesionales detectar la necesidad de ayuda.

Si eres hombre y sientes que tu relación con la alimentación y tu cuerpo ocupan la mayor parte de tu tiempo y te quitan libertad a la hora de decidir recuerda que tienes derecho a pedir ayuda. Si lo deseas puedes escribirme un mail a hola@adriangimeno.com o rellenar el formulario de la web.

¡Gracias!